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UNION SOVIETICA EUROPEA


Actualizado: 06.03.2006· Año IV
Publicación electrónica para la integración y defensa de la Unión Europea, promoción de la antropología materialista y el comunismo en Europa y el mundo.
(U. S. E)

¡Proletarios de Europa y el mundo, uníos!


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URSS

"Lo siento", ha declarado a la cadena rusa NTV el premio Nobel de la Paz, Mijail Gorbatchev, en su 75 cumpleaños. "No era necesario dejar las cosas llegar hasta ahí" ha expresado en relación a la reunión del 8 de diciembre de 1991 en la que se decidió el desmantelamiento de la URSS y que el golpe de estado prosoviético de ese año no pudo evitar. Según el último presidente del primer estado de la historia fundado por la clase proletaria revolucionaria en 1922, no pudo reformar la Unión Soviética ni el PCUS para prevenir su hundimiento, precipitado en su opinión por las ambiciones de poder de Boris Eltsin: "su deseo de conquistar el poder superaba cualquier otra consideración". Gorbatchev alude al coraje de Eltsin y la gente que le respaldó, los cuales hicieron frente a los golpistas y mantuvieron los avances democráticos; sin embargo, el Nobel prescinde del detalle de que hubo una mayoría absoluta de la población que votó por el mantenimiento de la URSS. Gorbatchev describió a pesar de todo a B. Eltsin como "aventurerista" al pretender, aunque convencidamente, que Rusia podría entrar en unos "tres o cuatro años" a formar parte de los "cuatro o cinco" países más prósperos del planeta con la disolución de la URSS, la segunda potencia mundial entonces, "y hasta hoy Rusia no ha vuelto al nivel del año 1990", explicó. El sepulturero de la URSS se defendió de su mala reputación en Rusia aseverando que su proyecto consistía en reformas por espacio de una "generación", en una perspectiva de entre 25 y 30 años. Según él, hay gente que dice que "habría que colgar a Eltsin y a Gorbatchev de un mismo árbol",... "pero yo digo: ¡colgadnos al menos de postes diferentes!".

Por supuesto, como es de esperar, las declaraciones referidas de Gorvatchev no han tenido la misma cobertura pública ni los mismos análisis escrutadores de las multitudes de periodistas, politólogos, políticos, filósofos, empresarios, fascistas, "yupis", curas, caricatos y payasos de todo tipo que en 1991. Una vez que Rusia se ha unido a los países del Tercer Mundo, a la decadencia de todo tipo y dependencia tecnológica, los "iluminados" que pronosticaban un porvenir glorioso y brillante regido por el sistema capitalista han dejado de berrear y vomitar su esputo anticomunista. Están mudos, calladitos, seguro que muchos mofándose sádicamente en sus sofás por la broma embustera y misántropa instigada a más de 100 millones de personas. La mayoría de los nazi-fascistas neoliberales y de sus lacayos ni se acuerdan hoy de la suerte de los países de la ex-URSS; se comportan como vampiros que, habiendo saciado su panza de la sangre de una sociedad entera, la desdeñan cual cadáver reseco a la búsqueda de otra víctima. Esto vale para ex-soviéticos y occidentales y musulmanes, furibundos o ingenuos anticomunistas. También para el Consejo de Europa, que en vez de promulgar declaraciones y proyectos de condena anticomunista debiera perseguir retroactivamente a los culpables de la desintegración y del saqueo de las instituciones y recursos públicos expoliados sin misericordia a los ciudadanos de la ex-URSS.

El varapalo sufrido por las clases modestas y proletarias del Este de Europa (y del mundo) con la caída de la URSS ha sido espectacularmente cruel. Incluso la tasa natalicia se ha visto afectada significativamente, como en las peores hambrunas y posguerras. Pero hay esperanzas, sobre todo porque la "lucha de clases" (que M. Gorvatchev negó oficialmente en su tiempo con prosopopeya y engreimiento malvados y absurdos), es un fenómeno automático, connatural a las sociedades libremercantiles indefectiblemente injustas. Estas esperanzas resultan de los esfuerzos creadores del proletariado de los países del ámbito soviético a pesar de la emigración masiva (la huída al "paraiso capitalista"), de la alienación rampante, de la coacción y soborno políticos y de los estados fascistas que han emanado de los anteriores regímenes dirigidos por oligarquías de facto. Un informe del Banco Mundial fechado el 12 de octubre de 2004, un organismo bien involucrado en políticas de expoliación de la sociedad soviética, relata triunfal la "caída espectacular de la pobreza" en los países de la Europa oriental y ex-URSS. Son 40 millones menos los que han pasado de estar subsistiendo dotados por debajo de 2$ diarios... Lo extraño del artículo, y lo analíticamente espectacularísmo, es que en el informe se atribuye esa reducción de la pobreza al tópico del crecimiento económico, mientras que se realiza una advertencia como suplemento marginal de su contenido, a saber, que para una reducción adicional de la pobreza (hay 450 millones de pobres más) y futuro "crecimiento económico" será necesario que se cree empleo de calidad, se desarrollen más lo servicios sociales a los trabajadores pobres y que se remunere dignamente el trabajo... Lo cual es una contradicción en términos insostenible que hace sospechar la intención de negar lo que es la verdadera causa de la reducción de la pobreza, es decir, la lucha por la reducción de las desigualdades sociales, y adaptar así el modelo causal a la doctrina neoliberal del desarrollo económico por la vía de la confusión más rufian y grosera. En efecto, el informe mismo confiesa que durante el periodo de crecimiento económico y reducción de la pobreza se ha mitigado paralelamente la desigualdad social. Pero claro, hay variables preferentes, más políticamente correctas, y otras censurables, auténticos tabúes satanizados en las fantasías de los neoliberales, unas fantasías que comienzan a enervar patológicamente.

También se argumenta que en el período referido (1998-2003) el "crecimiento económico" se debe a la mayor inversión, "disciplina", organización y eficiencia del tejido económico existente sin excesiva creación de empleo. Pero, ¿por qué pagar más para que los salarios sean "decentes" a los mismos trabajadores si eso disminuye la competitividad y el beneficio de la empresa libremercantil, y la necesidad de empleo de los individuos les hará aceptar bajos salarios y alto rendimiento? Porque se parte de una premisa falsa; al contrario, una mayor inversión en capital humano está en el centro causal de mayores inversiones y eficiencia organizativa generadoras de crecimiento y competitividad, pero no de ganancia capitalista directa y neta. Lo cual, aquello, indefectiblemente equivale a una tendencia alcista de la retribución salarial, a más decencia en las rentas del trabajo y, consecuentemente, a reducción de la pobreza; sin embargo esto no se consigue con la voluntad generosa del patrón, sino por una situación de indisciplina, desdén, descualificación y desmotivación, como armas en poder del personal contratado frente a la usura y avaricia del capitalista en constante pugna por minimizar los costes variables. El informe del BM no atina a desenfocar la realidad patente, fácilmente inferible, describiendo a despecho por consiguiente, la carencia relativa de instrumentos de coacción por parte del capital para aumentar la tasa de beneficio (bajos salarios, alto rendimiento) a costa del factor trabajo, e inversamente, el aumento de la capacidad de los trabajadores de las empresas viables por estabilizar su puesto de trabajo a expensas de restringir el acceso libre al mercado laboral, aumentar sus rentas salariales y participar en el aumento del rendimiento productivo, o lo que es igual, un resurgir del movimiento obrero organizado. Y eso es lo que esboza la coyuntura general de las sociedades de los países ex-soviéticos contemporáneos.____[Portada.]

Gorbatchev gime arrepentido