Portada · · Comunística · · Antropología · · Mohamed T.B. · · Tesauro · · Bibliografía · · Aportaciones · · Tienda · · Enlaces · · Autores

UNION SOVIETICA EUROPEA


TESAURO/glosario/camarada
Actualizado: 09.04.2005· Año III
Publicación electrónica para la integración y defensa de la Unión Europea, promoción de la antropología materialista y el comunismo en Europa y el mundo.
(U. S. E)

¡Proletarios de Europa y el mundo, uníos!


 

_____________________________________________________________________________________________
Tesauro OCDE de antropológía y otras ciencias sociales

Camarada. (Abreviación en español “cda.” ). Etimológicamente, vocablo derivado de “cámara”, del latín “camara” y del griego “kamára”, bóveda, habitación, habitación principal. Resumiendo la acepción en el diccionario de María Moliner (1999) es el compañero de profesión o actividad, de partido político, con amistad de por medio. El Robert (1993) de la lengua francesa nos refiere la fecha de aparición histórica de la palabra con su acepción moderna en 1587. También nos informa de su origen arcaico español. Se trata de la persona que comparte con otra las mismas actividades y costumbres, y que contrae lazos de familiaridad. También incluye su significado de amistad, y, además explícitamente informa del uso que se hace entre miembros de partidos socialistas y comunistas. El autor de estas líneas ha sido testigo del uso de esta apelación entre militantes de partidos de extrema derecha aunque en menor grado que los socialistas-comunistas. El concepto sirve muy bien para subrayar las tendencias de ayuda, empatía y asociación en condiciones igualitarias de derechos y deberes, así como de oportunidades, entre los componentes del Partido o agrupaciones de comunistas conscientes. En muchas ocasiones, en los círculos de militantes comunistas, se separa de la amistad, lo que implica una obligación distinta y superior de reconocimiento positivo político e ideológico independiente de las preferencias personales o los vínculos de favor amistosos típicas de la conducta interpersonal corriente. El ultradisciplinado militante v. gr. estalinista, o también en las organizaciones basadas en el patrón gramsciano (donde el partido es el “hogar de la fe”), fue o es capaz de ejecutar órdenes o iniciativas de la máxima gravedad (perjudiciales o no) para otros camaradas soslayando los lazos amistosos simples entre humanos, y en coherencia preferente con justificaciones o pretextos de orden axiológico o estratégico propios a la obediencia ideológico-política y filosófica que se tratase. Un ejemplo opuesto de integración harmoniosa entre camaradería y amistad, en el que el concepto de camarada es un surplus de respeto y obligación altérica solidaria en el marco de la identidad comunista y la lucha política, se encuentra muy bien retratado en el entusiasmo, apego y alta moral que disfrutó el Ejército Rojo desde su fundación por Trotsky hasta la abolición de la etapa leninista, donde comienza su decadencia notable con el paréntesis de la II Guerra Mundial.

La identidad como “camarada” implica “ceguera de color” (“colour blindness”) consciente y en total congruencia con su lógica conceptual, pues el camarada comunista, en el grupo identitario comunista, se sitúa taxativamente por encima de estigmas racistas, adscripción étnica, patriótica, nacional o familiar, etc., lo que incluye sin duda la condición genética o biológica en general. Además, el concepto prescinde de adscripciones clasistas, categoriales de cualquier otro tipo como la edad, el grado de educación, la profesión o la riqueza (hay adinerados muy militantes). El concepto de camarada es expresión pura de universalismo internacionalista, afán de justicia social y de igualdad de oportunidades de todos los seres humanos que se inserten honestamente en el proyecto comunista: esta última es (conflictiva) condición sine qua non, la única autotitulación superordinada que la noción “camarada” viene a implicar para los comunistas, y que evita que los beneficios de la solidaridad de camaradas trasciendan al grupo opositor de forma totalmente universal y paradójica (por no decir imposible y confusa) como lo hace el cristianismo al predicar un trato del profano o del antagonista (el “prójimo” siempre) equivalente al del correligionario o a sí mismo. Los movimientos y doctrinas de izquierda y el comunismo utópico han pretendido solapar estas dos formas diferentes de universalismo sin duda a resultas de la influencia del cristianismo (y toda religión universalista) en el movimiento obrero y debido a la intención de sembrar la confusión en la lucha de clases. Por otra parte, el término es tan antiguo o contemporáneo en su aparición moderna como el de “ciudadano” (s. XVI); y más moderno que el utilizado por los partidos de izquierda actuales: “compañero”, éste con varios siglos más de ancianidad. Hay que hacer notar esta circunstancia puesto que son algunos los necios ingenuos que atribuyen al término “camarada” un exagerado anacronismo y premodernismo. Estos mismos ignorantes con abusiva percepción selectiva no tienen ningún empacho en utilizar constantemente en sus relaciones interpersonales cotidianas el término de “señor” y otros directamente heredados de las más vetustas y oscuras épocas feudales.

La camaradería en el comunismo es un fenómeno psicosocial individual y colectivo que ha estado en el centro de auténticos dramas humanos derivados de las arrolladoras necesidades por establecer vínculos fundamentados en la justicia social. El heroico y dramático esfuerzo del género humano en pos de la justicia a través de los tiempos y específicamente mediante el comunismo, ha resultado en un coste inconmensurable (aunque inevitable e irrenunciable); el concepto de “camarada” está muy correlacionado con ese esfuerzo y transluce genuinamente la obligatoriedad de ordenar consecuentemente el mundo cercano, de definir identidades individuales con arreglo a valores, de establecer unos principios y unas relaciones interpersonales y equilibrios interactivos de proximidad justos en los círculos sociales más inmediatos como premisa de una acción de masas ampliada y a escala de clase social, contra la opresión en sistemas sociales extensos y anónimos como los industriales. Nunca habrá justicia social en una civilización o sociedad extensa si no se da la justicia, la autonomía y el control público para con los individuos que la forman o los camaradas que la prodigan como régimen global, pues en ello va la cuestión misma de la unidad de acción política eficiente. _ [Volver.]

____________